Desde las ruinas del castillo sale una carretera, la Calle Larga. A la derecha queda el barranco del río Huecar, y a la izquierda una serie de casa bajas llenas de bares de copas. Unos 800 m. más adelante, a mano izquierda, sale un camino. Al principio el firme es correcto, pero luego aparecen enormes baches. Aún así es perfectamente transitable. AL llegar a la parte más alta, corta un camino que da servicio a unas torres de telefonía. Allí pasamos la noche (40.090759, -2.115063). El sitio es solitario, con excelentes vistas de Cuenca. No hay ningún tipo de servicio, ni agua, pero plena cobertura de móvil. Siguiendo el camino hay numerosos sitios donde dormir con la furgo. Nosotros elegimos este por las vistas de la hoz del Huecar y
de Cuenca que, por la noche iluminada, estaba espectacular.


